La radiología convencional utiliza rayos X para obtener imágenes diagnósticas del cuerpo humano, especialmente del sistema óseo y estructuras torácicas. Durante el procedimiento, el paciente absorbe parte de la radiación emitida por el equipo.
La dosimetría del paciente en radiología convencional se centra en medir la radiación absorbida en puntos específicos del cuerpo, siendo uno de los parámetros más utilizados la Dosis de Entrada en Piel (ESD).
Objetivos de la dosimetría del paciente:
Determinar la dosis absorbida.
Identificar exposiciones innecesarias.
Optimizar protocolos técnicos.
Garantizar la protección radiológica.
Determinar la dosis absorbida.
Identificar exposiciones innecesarias.
Optimizar protocolos técnicos.
Garantizar la protección radiológica.
En la práctica clínica, los valores obtenidos se comparan con los Niveles de Referencia Diagnósticos (DRL), los cuales no son límites de dosis, sino valores orientativos que ayudan a identificar prácticas que podrían estar administrando dosis superiores a lo habitual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario